Luego del diagnóstico, la minuciosa evaluación del caso y la planificación del tratamiento, el ortodoncista expondrá al paciente las mejores opciones para resolver sus problemas de mordida. El sistema Damon es una opción que se puede elegir en la mayoría de las situaciones.

Ya hemos mencionado las particularidades que hacen diferente al sistema Damon. Estas características le otorgan muchos beneficios que se deben tener en cuenta a la hora de decidir si es la opción adecuada al buscar una mordida correcta y una sonrisa bonita.

A continuación, mencionamos las 6 ventajas más significativas del sistema Damon.

1. Tratamientos más rápidos y cortos
Como ya lo adelantamos, la ortodoncia con el sistema Damon suele lograr los resultados esperados en un tiempo ligeramente menor que si se utilizaran frenillos tradicionales. Se considera que los tratamientos con este método pueden finalizar hasta 6 meses antes que con otros brackets.

2. Menos visitas al odontólogo
Por las particularidades de este método, la necesidad de revisiones periódicas para reajustar la ortodoncia no es tan frecuente. Si bien el paciente deberá acudir cada cierto tiempo a controlar y modificar la aparatología, las citas no serán tan cercanas entre sí como con otros sistemas.

De todos modos, como en cualquier aparato, puede suceder algún imprevisto que requiera una consulta de urgencia o adelantar una visita.

3. Mayor comodidad para el paciente
Existen dichos de pacientes que usaron ambos métodos que afirman que el sistema Damon es menos doloroso. El mecanismo de deslizamiento del arco permite un movimiento dentario más natural y gradual.

Esto ocasiona una menor presión y fricción que podría resultar en menos dolor e incomodidad para el paciente. De todos modos, se trata de una apreciación subjetiva y no hay evidencia que respalde esta valoración.

Lo que sí puede significar mayor comodidad para el paciente es la posibilidad de evitar extracciones dentarias, cirugías complejas o usar aparatología extra para ganar espacio. Muchas veces, el sistema Damon es capaz de acomodar las piezas dentarias de manera armónica sin la necesidad de recurrir a estos métodos auxiliares que pueden resultar molestos.

4. Mejor higiene bucal
Los elásticos de los brackets tradicionales retienen una gran cantidad de placa bacteriana y dificultan la limpieza dental. Es así que muchas enfermedades asociadas al acúmulo de microorganismos, como las caries y la gingivitis, son frecuentes en los pacientes con frenillos convencionales.

Al tener brackets de menor tamaño y no poseer estas ligaduras, el sistema Damon facilita la higiene oral, permitiendo un mejor acceso del cepillo e hilo dental. De esta manera, se reduce el número de bacterias y con ello el riesgo de lidiar con encías sangrantes o la destrucción de los dientes por caries.

5. Baja fricción
Como ya mencionamos, los brackets del sistema Damon trabajan con compuertas por las que pasa el arco, en vez de ligaduras elásticas. Esto requiere una fuerza menor para movilizar los dientes, ocasionando menos fricción y tensión.

Las fuerzas ligeras, además, permiten que las piezas dentarias se vayan adaptando de manera libre a su posición ideal. Los movimientos que se logran son mucho más armónicos y naturales.

6. Diferentes estilos para elegir
Existen múltiples diseños para elegir según las necesidades y posibilidades de cada paciente. Existen los clásicos soportes metálicos, por ejemplo, y también los transparentes para aquellas personas que prefieren una aparatología menos visible.

Referencia: MejorconSalud

No lo olvide: pregunte siempre a su farmacéutico, él le informará sobre estas y otras cuestiones relacionadas con la salud y el medicamento.

Material diseñado con fines educativos. La información presentada en este material es tomada de las fuentes listadas en cada contenido y contiene recomendaciones generales que en ningún caso pretenden reemplazar la consulta médica. Estas recomendaciones deben ser discutidas y acordadas con su médico tratante.