El beriberi es una patología que puede afectar múltiples estructuras en el organismo y causar complicaciones severas. Por fortuna, las personas pueden prevenir su aparición haciendo simples cambios en la dieta.

El objetivo del tratamiento del beriberi es incrementar la concentración de tiamina en el organismo. En este sentido, los médicos indicarán la administración de la vitamina de forma exógena, a través de tabletas o de inyecciones.

Las personas deberán hacerse exámenes de sangre de forma periódica durante todo el tratamiento, con la finalidad de monitorear los niveles de tiamina. Las dosis de vitamina B1 se deben disminuir de forma paulatina a medida que la concentración sanguínea se acerque a valores normales.

Las posibles complicaciones presentadas por el déficit de vitamina B1 deberán tratarse de forma sintomática. Por fortuna, el daño a nivel del corazón y de los nervios periféricos suele ser reversible.

Los alimentos ricos en vitamina B1 son variados, pero también hay países que fortifican las harinas y las leches comerciales con el nutriente.
Prevención

La mejor forma de prevenir la aparición de beriberi es aumentar la ingesta de alimentos ricos en tiamina. El consumo diario de vitamina B1 recomendado para los hombres es de 1,2 miligramos, mientras que para las mujeres es de 1,1 miligramos.

Las personas deberán aumentar la ingesta de los siguientes productos:
Carnes rojas.
Nueces y frutos secos.
Yogur.
Granos y legumbres.
Productos lácteos.
Pescado y mariscos.

Por otro lado, las madres deben garantizar que la leche de fórmula de sus hijos contengan los niveles adecuados de tiamina. Para ello, tan solo será necesario revisar la etiqueta de forma detalla y leer todos los componentes del producto.

Referencia: MejorconSalud

No lo olvide: pregunte siempre a su farmacéutico, él le informará sobre estas y otras cuestiones relacionadas con la salud y el medicamento.

Material diseñado con fines educativos. La información presentada en este material es tomada de las fuentes listadas en cada contenido y contiene recomendaciones generales que en ningún caso pretenden reemplazar la consulta médica. Estas recomendaciones deben ser discutidas y acordadas con su médico tratante.