Tener presión arterial elevada significa que tu presión arterial es ligeramente superior a la normal. Es probable que esto se convierta en presión arterial alta (hipertensión), a menos que comiences a hacer cambios en el estilo de vida, como ejercitarte más y consumir alimentos más saludables.

La presión arterial elevada y la presión arterial alta aumentan el riesgo de padecer un ataque cardíaco, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca. La pérdida de peso, el ejercicio y otros cambios saludables en el estilo de vida a menudo pueden controlar la presión arterial elevada y sentar las bases para una vida con mejor salud.

Síntomas

La presión arterial elevada no causa síntomas. La única manera de detectarla es llevar un registro de las lecturas de presión arterial. Haz que te controlen la presión arterial cada vez que visites al médico o contrólatela en tu casa con un medidor de presión arterial para el hogar.

Cuándo debes consultar con un médico

A todos los niños mayores de 3 años se les debe controlar la presión arterial con un médico al menos una vez al año. Podrías necesitar mediciones más frecuentes si tienes presión arterial elevada u otros factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular.

Causas

Cualquier factor que aumente la presión contra las paredes de las arterias puede generar presión arterial elevada. La acumulación de depósitos de grasa en las arterias (aterosclerosis) puede desencadenar presión arterial alta.

Además de la aterosclerosis, entre otras enfermedades que pueden provocar presión arterial elevada o presión arterial alta se incluyen las siguientes:

Apnea obstructiva del sueño
Enfermedad renal
Enfermedad de la glándula suprarrenal
Enfermedad tiroidea
Ciertos medicamentos, que incluyen píldoras anticonceptivas, remedios para el resfriado, descongestionantes, analgésicos de venta libre y algunos medicamentos recetados, también pueden hacer que la presión arterial aumente temporalmente. Las drogas ilícitas, como la cocaína y las anfetaminas, pueden producir el mismo efecto.

Prevención

Los mismos cambios de estilo de vida saludable recomendados para tratar la presión arterial alta también ayudan a prevenir la hipertensión. Ya lo has oído antes: comer comida saludable, consumir menos sal, hacer ejercicio regularmente, mantener un peso saludable, tomar menos alcohol, controlar el estrés y dejar de fumar. Pero tómate el consejo en serio. Comience a adoptar hábitos más saludables hoy.

Referencia/Autor: Mayo Clinic/Sharon Theimer

Material diseñado con fines educativos. La información presentada en este material es tomada de las fuentes listadas en cada contenido y contiene recomendaciones generales que en ningún caso pretenden reemplazar la consulta médica. Estas recomendaciones deben ser discutidas y acordadas con su médico tratante.