La audiometría siempre es necesaria cuando se sospeche de una disminución en la capacidad auditiva de una persona. En la mayoría de los casos el problema lo nota un familiar o alguien cercano al enfermo, sobre todo por inconvenientes en la comunicación.

Otras señales de la pérdida de la audición incluyen escuchar la televisión o la radio con mayor volumen del habitual, e incluso hablar en un tono de voz más alto. Todas las personas diagnosticadas con sordera deben realizarse esta prueba de forma rutinaria para prevenir la progresión.

Algunas condiciones pueden generar problemas de la audición desde el nacimiento, aunque se pueden abordar con terapias génicas. Estos pacientes necesitarán un monitoreo constante con una audiometría desde temprana edad.

Por otro lado, existen condiciones que pueden causar problemas de audición a lo largo de la vida, entre las que destacan las siguientes:

Exposición prolongada a sonidos mayores a 85 decibeles
Infecciones crónicas del oído
Otosclerosis
Trauma acústico
Enfermedad de Méniere
Tumores encefálicos

Referencia: MejorconSalud

No lo olvide: pregunte siempre a su farmacéutico, él le informará sobre estas y otras cuestiones relacionadas con la salud y el medicamento.

Material diseñado con fines educativos. La información presentada en este material es tomada de las fuentes listadas en cada contenido y contiene recomendaciones generales que en ningún caso pretenden reemplazar la consulta médica. Estas recomendaciones deben ser discutidas y acordadas con su médico tratante.