Crema de día
La crema de día, la más conocida de las dos, tiene un gran protagonismo en el cuidado de la cara. Con la hidratación como función principal, la crema de día aporta los nutrientes que la piel necesita durante el día. Además de hidratar la piel, la protege de factores ambientales, como la polución y la radiación solar, creando sobre ella una capa que protege el rostro de agentes externos.

Es importante que cuando vayamos a comprar una crema hidratante lo hagamos teniendo en cuenta las particularidades de nuestra piel. Debemos conocer el tipo de piel que tenemos y en base a ello elegir una crema u otra.

Además de utilizar una crema que cubra con las necesidades de nuestra piel, es interesante que utilicemos una crema con factor de protección solar. Sea verano, invierno, primavera y otoño, la protección solar es fundamental para el buen estado de nuestra piel. Por ello, nos decantaremos por una crema hidratante con protección solar para la piel de nuestro rostro.

Utilizar una crema hidratante de día con color es una opción con diversos beneficios para la piel. Además de tener protección solar, corrige imperfecciones y unifica e ilumina el rostro. Si quieres que tu cara luzca como lo hace con el maquillaje, pero quieres ahorrarte este paso, la crema hidratante con color es la mejor de las opciones.

Crema de noche
La crema de noche, por su parte, es, quizás, la menos conocida de las dos. Esta crema tiene como función principal reparar la piel de las agresiones, por ello, las dosis en las que se concentran los principios activos son mayores.

A diferencia de la crema de día, esta crema lo que busca es eliminar la suciedad y regenerar la piel. El nivel de nutrición que aporta la crema de noche es mayor que el que da la crema de día, por ello, la textura de la crema nocturna tiene una mayor densidad.

El factor de protección solar es otro de los aspectos que diferencia a la crema de día de la de noche. Mientras que en el caso de la crema de día la protección solar es fundamental, en el caso de la crema de noche no es necesario, pues durante este periodo de tiempo la piel no está expuesta a rayos solares.

Para mantener una piel completamente hidratada lo mejor es incluir las dos en la rutina de cuidado facial. De lo contrario, no estaríamos aportando a nuestra piel todos los beneficios que necesita para lucir sana e hidratada.

Referencia: hogarmania.com

Material diseñado con fines educativos. La información presentada en este material es tomada de las fuentes listadas en cada contenido y contiene recomendaciones generales que en ningún caso pretenden reemplazar la consulta médica. Estas recomendaciones deben ser discutidas y acordadas con su médico tratante.