El proceso de microdermoabrasión para eliminación de estrías dependerá del tipo y de la gravedad de la afección de base, ya que en algunos casos se requerirá de más pulverización o más fuerza en la succión.

Antes de comenzar, se debe limpiar a fondo el área. Es posible que se suministre un medicamento relajante o que se aplique anestesia en la región a tratar. Aunque esto no es indispensable.

Durante la microdermoabrasión para eliminación de estrías se rocían pequeños cristales sobre la piel. Estos pueden ser de óxido de aluminio, de zinc o bicarbonato de sodio. Luego, se utiliza un instrumento (como un pequeño cepillo de cabeza redondeada) que gira a alta velocidad.

En ciertos centros de estética, el instrumento en cuestión tiene punta de diamante. En ambos casos, el dispositivo hace un efecto abrasivo al girar, eliminando las capas externas de la piel. Al mismo tiempo, se van succionando las células muertas.

La profundidad de la abrasión varía según la presión aplicada sobre el dispositivo, así como por el tiempo que el mismo permanece en contacto con la piel. Al finalizar, se coloca una crema hidratante y un protector solar.

El procedimiento toma menos de una hora. No obstante, pueden necesitarse varias sesiones, según las características de cada paciente. Asimismo, es posible que se requiera mantenimiento periódico.

En general, los resultados suelen notarse tras la cuarta sesión. Claro que esto, así como el número de sesiones, dependerá del estado la piel y las expectativas.

Por otra parte, son variados los beneficios de la microdermoabrasión en la eliminación de estrías:

– Se estimula la circulación para una piel más oxigenada.
– Mejora la producción de colágeno.
– Se pueden tratar diferentes áreas, como muslos, glúteos y abdomen.
– No es invasivo ni doloroso. La persona puede retomar sus actividades normales de inmediato.
– Los materiales e implementos usados no generan reacciones alérgicas.

Referencia: MejorconSalud

No lo olvide: pregunte siempre a su farmacéutico, él le informará sobre estas y otras cuestiones relacionadas con la salud y el medicamento.

Material diseñado con fines educativos. La información presentada en este material es tomada de las fuentes listadas en cada contenido y contiene recomendaciones generales que en ningún caso pretenden reemplazar la consulta médica. Estas recomendaciones deben ser discutidas y acordadas con su médico tratante.