Te recomedamos, aquí, tres maneras de encontrar fórmas de sentirte mejor y superar ese mal día que todos tenemos de vez en cuando.

Primero, identifica de dónde vienen tus sentimientos. A veces, un mal humor puede pillarnos con la guardia baja, lo que dificulta entender qué podemos hacer para sentirnos mejor. Te vendrá muy bien una meditación en la respiración, de 10 minutos, para ralentizar, identificar cómo te sientes y obtener libertad emocional.

Entonces, trátate con amabilidad. Es importante reconocer que todos nosotros fallamos, cometemos errores, nos sentimos tristes y, a veces, simplemente necesitamos un descanso. Cuando llega el mal humor, no te castigues por ser “demasiado dramático”, ni te digas que no mereces sentirte molesto. En su lugar, trátate con el mismo amor y apoyo que le darías a un amigo. Desarrolla esta práctica de autocompasión por cinco minutos para extender la bondad hacia tí mismo.

Finalmente, encuentra tiempo para la gratitud. La investigación ha vinculado la gratitud con una amplia gama de beneficios, que incluyen fortalecer tu sistema inmunológico y mejorar tus patrones de sueño, sentirte optimista y experimentar más alegría y placer, ser más servicial y generoso, y sentirte menos solo y aislado. Prueba esta práctica de cinco minutos para sintonizar con lo que estás agradecido.

Autor/Referencia: Rafael Senén/El Rincón de Mindfulness

Material diseñado con fines educativos. La información presentada en este material es tomada de las fuentes listadas en cada contenido y contiene recomendaciones generales que en ningún caso pretenden reemplazar la consulta médica. Estas recomendaciones deben ser discutidas y acordadas con su médico tratante.