Elige una alimentación saludable

Existe alguna evidencia respecto a que elegir una alimentación saludable, baja en grasas y llena de frutas y verduras puede disminuir el riesgo de cáncer de próstata, aunque no se ha probado concretamente.

Si quieres reducir el riesgo de cáncer de próstata, considera lo siguiente:

Elegir una alimentación baja en grasas. Los alimentos que contienen grasas son, entre otros, las carnes, las nueces, los aceites y los productos lácteos, como la leche y el queso.

En algunos estudios, los hombres que ingirieron a diario cantidades mayores de grasa observaron un incremento en su riesgo de cáncer de próstata. A pesar de que esta relación no prueba que el exceso de grasa causa el cáncer de próstata, reducir la cantidad de grasa que comes diariamente conlleva otros beneficios comprobados, como ayudar a controlar el peso y al corazón.

Para reducir la cantidad de grasa que consumes al día, limita los alimentos grasosos o elige variedades con bajo contenido graso. Por ejemplo, puedes reducir la cantidad de grasa que añades a los alimentos cuando cocinas, seleccionar cortes de carne más magros y elegir productos lácteos bajos en grasa o descremados.

Come más grasas vegetales que grasas animales. En algunos estudios que observaron el consumo de grasa y el riesgo de cáncer de próstata, hubo mayor probabilidad de relacionar a la grasa proveniente de animales con un incremento en el riesgo de cáncer de próstata. Los productos animales que contienen grasas incluyen la carne, la manteca y la mantequilla.

Considera utilizar grasas vegetales en lugar de grasas animales. Por ejemplo, prueba a cocinar con aceite de oliva en lugar de mantequilla, o a poner nueces o semillas en tu ensalada en lugar de queso.

Incrementa la cantidad de frutas y verduras que comes cada día. Las frutas y verduras están llenas de vitaminas y nutrientes que se cree reducen el riesgo de cáncer de próstata, aunque las investigaciones no han probado que ningún nutriente en particular garantice la disminución del riesgo.

Comer más frutas y verduras también provoca que tengas menos espacio para otros alimentos, como los alimentos altos en grasas.

Considera incrementar la cantidad de frutas y verduras que comes diariamente y agrega una porción extra de fruta o verduras en cada comida. Considera comer frutas y verduras como refrigerio.

Come pescado. Los pescados grasos —como el salmón, el atún y el arenque— contienen ácidos grasos omega 3, un tipo de ácido graso vinculado con la reducción del riesgo de cáncer de próstata. Si actualmente no comes pescado, puedes considerar agregarlo a tu alimentación.

Otra forma de agregar omega 3 a tu alimentación es mediante la linaza.

Reduce la cantidad de productos lácteos que comes diariamente. En algunos estudios, los hombres que comieron a diario la mayor cantidad de productos lácteos, como leche, queso y yogur, tuvieron un riesgo más alto de padecer cáncer de próstata. Sin embargo, los resultados de los estudios no fueron concluyentes, y se cree que el riesgo relacionado con los productos lácteos es pequeño.

Autor/Referencia: Sharon Theimer/Mayo Clinic

Material diseñado con fines educativos. La información presentada en este material es tomada de las fuentes listadas en cada contenido y contiene recomendaciones generales que en ningún caso pretenden reemplazar la consulta médica. Estas recomendaciones deben ser discutidas y acordadas con su médico tratante.