La salud oral empieza con unos dientes limpios. Mantener limpia la zona en la que los dientes se unen con las encías puede prevenir la gingivitis, mientras que mantener limpia la superficie de los dientes puede prevenir las caries. Ten en cuenta estas normas básicas de cepillado de acuerdo a la Asociación Dental Americana:

  • Cepíllate los dientes dos veces al día. No te des prisa al cepillarte. Tómate el tiempo necesario para hacer un trabajo meticuloso.
  • Usa los artículos adecuados. Usa una pasta dental con flúor y un cepillo de cerdas suaves que se adapte cómodamente a tu boca. Considera el uso de un cepillo eléctrico o a pilas, ya que puede reducir el sarro y un tipo leve de gingivitis más que el cepillo manual. Estos aparatos también son útiles si tienes artritis u otros problemas que dificultan cepillarse correctamente.
  • Practica una buena técnica. Agarra el cepillo con un ligero ángulo y apunta las cerdas hacia la zona de unión de los dientes con las encías. Cepilla con movimientos suaves. Recuerda cepillar las superficies exteriores, interiores y medias de los dientes, así como la lengua.
  • Mantén todo limpio. Enjuaga siempre el cepillo con agua después de cepillarte los dientes. Guárdalo en posición vertical, y permite que se seque antes de que lo vuelvas a usar. No lo cubras habitualmente ni lo guardes en contenedores cerrados, porque eso puede fomentar la formación de bacterias, moho y hongos.
  • Aprende cuándo reemplazar el cepillo de dientes. Compra un nuevo cepillo o una nueva cabecera para los cepillos eléctricos cada tres o cuatro meses, o antes si las cerdas se deshilachan.

Autor/Referencia: Sharon Theimer/Mayo Clinic

Material diseñado con fines educativos. La información presentada en este material es tomada de las fuentes listadas en cada contenido y contiene recomendaciones generales que en ningún caso pretenden reemplazar la consulta médica. Estas recomendaciones deben ser discutidas y acordadas con su médico tratante.