A fin de prevenir la pulmonía:

  • Vacúnate. Existen vacunas para prevenir algunos tipos de pulmonía y la gripe. Habla con el médico sobre estas y otras vacunas. Las pautas de vacunación han cambiado con el tiempo; por lo tanto, no dejes de de revisar el estado de tus vacunas con tu médico, aunque recuerdes haberte vacunado anteriormente contra la pulmonía.
  • Asegúrate de que los niños se vacunen. Los médicos recomiendan una vacuna contra la pulmonía diferente para los niños menores de 2 años y para los niños de 2 a 5 años que son particularmente propensos a contraer la enfermedad neumocócica. Los niños que asisten a guarderías grupales también deben recibir la vacuna. De igual manera, los médicos recomiendan la vacuna antigripal para todos los niños mayores de 6 meses.
  • Practica una buena higiene. Para protegerte de las infecciones respiratorias que en ocasiones derivan en pulmonía, lávate las manos regularmente o usa un desinfectante para las manos a base de alcohol.
  • No fumes. El tabaquismo daña las defensas naturales que protegen a los pulmones de las infecciones respiratorias.
  • Mantén fuerte tu sistema inmunitario. Duerme lo suficiente, haz ejercicio regularmente y aliméntate sano.

Autor/Referencia: Sharon Theimer/Mayo Clinic

Material diseñado con fines educativos. La información presentada en este material es tomada de las fuentes listadas en cada contenido y contiene recomendaciones generales que en ningún caso pretenden reemplazar la consulta médica. Estas recomendaciones deben ser discutidas y acordadas con su médico tratante.